Aparentemente en este mes de Febrero registraremos las temperaturas mas bajas de este 2011 que apenitas empieza y ha empezado con el pie izquierdo quiéranlo reconocer o no nuestro gobierno, las cifras de los muertos en esta narco guerra alcanzan niveles alarmantes, los ataques a los cuerpos de seguridad demuestran una ingobernabilidad que asusta, eso si me da frio, no poderme sentir seguro en mi tierra, cada persona que conozco tiene una historia de terror en relación a la inseguridad que estamos viviendo, esta volviéndose peligroso salir a comprar un refresco a la tienda de la esquina, ya no hablemos de salir de noche, hay operativos y deberíamos sentirnos seguros, sin embargo lo único que sentimos es miedo de que nos toque un granadazo cuando pasamos por uno de ellos. Así es como comenzó el 2011, violento incontrolable, con un vacio de poder en el gobierno que hace que vivir en Monterrey sea tan peligroso como en Bagdad.
Los medios de comunicación insisten consistentemente en tratar de decirnos que hay momentos difíciles en la vida, que debemos seguir creyendo en el gobierno estatal (por que la verdad es que eso es lo que nos piden); yo, particularmente estoy en este momento imposibilitado como ciudadano en seguir recibiendo atole con el dedo, no es, bajo ningún concepto efectiva la forma en que están orquestando los operativos de seguridad en el estado de Nuevo León , no es seguro salir a la calle, no es seguro ir a trabajar, y no es seguro estar en casa.
Hay un mercado negro de armas que en este momento esta retacado de mercancía traída desde Estados Unidos, importada de la misma forma en que son exportadas todas las drogas que los gabachos se meten, esta mercado armamentista es alimentado por la Constitución de los Estados Unidos de Norte América, quienes bajo su infinita hipocresía buscan a quien echarle la culpa de su adicción a las drogas y sus inseguridades, no poseen una regulación al respecto de las armas que puedes adquirir en Wal-Mart o incluso en un banco ( como lo muestra Michael Moore en Bowling for Columbine), estas armas de fácil adquisición son compradas por y para el crimen organizado y son importadas a nuestra tierra por las mismas aduanas Americanas que permiten el paso de contenedores de coca para surtir su demandante mercado, es una realidad. El gobierno Norteamericano debería crear una regulación para la venta de armas no solo por ser buen vecino, si no por su propio pueblo que ha sido golpeado por esta misma falta de regulación ya en otras ocasiones.
Aquí en México, particularmente en este estado debemos empezar por desarmar a las bandas del crimen organizado, la cosa no son los super narcos que andan por ahí, si no los jovencitos narcomenudistas, robacoches, ladrones, extorsionadores quienes son los que están haciendo esos pequeños estragos en la sociedad que nos pegan en nuestro animo. Los criminales están cambiando, cual virus están mutando y nosotros seguimos tratando de atacarlos con remedios herbales, es importantísimo depurar los departamentos de policía, subirles los salarios, capacitarlos, armarlos (pero no a lo estúpido, como propone el marihuano de Mauricio), reestructurar el sistema de justicia, sobre todo lo referente a Ministerios Públicos y policía Ministerial, las estrategias de la Secretaria de Seguridad Publica deben de cambiar inmediatamente o de lo contrario seguiremos sacrificando la vida de servidores públicos que no son corruptos y la de civiles inocentes que quedan atrapados entre el fuego cruzado de la “camorra” Mexicana y los agentes del orden, urge la creación de una fuerza de ejecución, persecución y custodia capacitada profesional y desligada de los ministerios públicos, urge que Rodrigo Medina se ponga las pilas ya, por que ya va tarde.
Nosotros debemos de educar mejor, inculcar el amor propio y el amor a la tierra, deberíamos forjar mejores ciudadanos, para empezar a sanar esta sociedad, deberíamos de denunciar y no ser cómplices del narco, somos cómplices por omisión, somos culpables de permitir que a Nuevo León este en medio de esta cultura pro narco, pro corrupción, donde pensamos que “chingar” al prójimo es algo digo de alabanza, también ya vamos tarde, necesitamos cambiar ahora, en este momento para recuperar nuestra tierra.
